Elwan B., el Joven A la Sombra de Mélenchon Que Agita las Masivas Protestas Estudiantiles en Francia

Elwan B., el Joven A la Sombra de Mélenchon Que Agita las Masivas Protestas Estudiantiles en Francia
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Nada mejor para convocar la atención de las cámaras que pegarse al líder de La Francia Insumisa Jean-Luc Mélenchon. Eso fue lo que hizo el martes un joven de 17 años conocido como Elwan B., estudiante del instituto Jacques-Decour, sumándose a los gritos de "¡presidente, presidente!" que arroparon a Mélenchon en la marcha que recorrió el este de París.

"Es el hombre que salvará a Francia, estoy convencido", proclamó Elwan B., con su kufiya palestina al cuello, la raya en medio y un aire como de rebelde con causa escapado de una película de François Truffaut. "O al menos salvará a los jóvenes... Somos el futuro de este país, y vamos a asegurarnos de que va a ganar".

Se ve que el líder insumiso congenió con el tal Elwan. Estuvieron hablando y haciéndose selfies sobre la marcha. "Conociendo a los tribunos del pueblo", escribió Mélenchon en su cuenta de Instagram con una foto compartida con el chaval que se viralizó y en la que fueron rebautizados como Los Vengadores.

Elwan B. se ha convertido en uno de los rostros más reconocibles de un movimiento autoorganizado que presumía de no tener hasta la fecha líderes. "Seguimos reciclando una y otra vez el mismo sistema con los resultados que estamos viendo", fue una de las primeras proclamas del estudiante en su salto a la fama. "No queremos ya a Macron, tampoco queremos a Lecornu. No queremos estos gobiernos sucesivos sin ninguna utilidad".

El estudiante parisino, con un brazalete blanco en señal de "no violencia" (la carga de los antidisturbios y los gases lacrimógenos llegarían más tarde), abogó sin embargo por "una izquierda de la ruptura" y por medidas drásticas como la supresión del Parcoursup, la plataforma de acceso a la educación superior, criticada por la falta de transparencia, por la presión que ejerce sobre los estudiantes y por su contribución a la desigualdad social.

Antes de la irrupción en escena de Elwan B., casi todo el protagonismo se lo llevaba Ryad Rani, presidente de la Unión Sindical de Liceos (USL), que convocó los bloqueos en los centros de secundaria a finales de septiembre. A sus 19 años, con su barba impecable, Rani dejó ya atrás su época de estudiante en el instituto Émile Zola en Wattrelos, en la frontera con Bélgica, aunque su intención es consagrar un año a la acción sindical antes de entrar en la educación superior.

"Queremos evitar personalizar demasiado el movimiento", advierte Rani, conocido por su carácter tranquilo, arropado frecuentemente ante los medios por su predecesora Sofia Tizaoui. "Dicen que nuestra lista de reivindicaciones es demasiado larga, pero no podemos priorizar entre un techo que se derrumba, una clase en la que no caben los alumnos o un profesor ausente durante todo el curso", explica.

Ryad Rani fue becario del diputado de La Francia Insumisa (LFI) David Guiraud y asistió el pasado verano a la universidad de verano de Jean-Luc Mélenchon. Un informe de la prefectura de París vincula su sindicato con LFI y otros grupos de extrema izquierda, pero él asegura que son simplemente "socios", como lo son otros partidos socialistas o ambientales.

"No puedo quedarme de brazos cruzados cuando mi ciudad, mi departamento y mi país pueden caer en manos de la extrema derecha", declaró esta misma semana a la cadena RTL, presto a revelar su motivación política ante las elecciones presidenciales. Considerado en el fondo como el "protegido" de Mélenchon, no duda en denunciar "la violencia policial, la instituciones decadentes y la discriminación social y racial" perpetuada en la educación pública.

El movimiento del bloqueo a los institutos tiene también "un falso estudiante de secundaria" (en palabras de Mélenchon), muy crítico con las posturas radicales de LFI y con vínculos con el partido macronista Renacimiento. Nathanaël Combary es presidente de Renouveau Lycéen y saltó a los titulares al participar en el reciente encuentro de los representantes sindicales con el ministro de Educación, Édouard Geffray.

Combary no oculta su antipatía hacia Mélenchon, a quien acusa de haber instigado una campaña de intimidación y acoso contra él. A sus 18 años, recalca que no tiene nada que ocultar y ha reconocido sus vínculos con el ex primer ministro y candidato presidencial Gabriel Attal, a través de la agencia de comunicación Minerva, donde trabajó como becario .

"Es cierto que ya no soy estudiante de secundaria, pero sigo representándoles", advierte Combary, aficionado a la danza y a las 24 horas de Le Mans, donde nació y creció. "Nosotros respaldamos todas las demandas que están sobre la mesa, pero lo que no vamos a hacer es solidarizarnos con la violencia".